viernes, 4 de diciembre de 2009
villancicos harry
Un villancico tradicional de canarias es 'Una sobre el mismo mar.'
Su letra esta acontinuacion:
Una sobre el mismo mar
Vamos, cantemos:
somos siete sobre el mismo mar.
Siente el latir de un solo pulso,
llegó Navidad
Fuerteventura: dunas y arena,
aulaga y soledad.
Sobre Tindaya trae el viento
arcanos desde el mar:
con un conjuro de libertad,
amor, futuro y paz.
Por la Gomera silba una estrella
al cedro y al brezal.
Órganos de basalto cantan
nuestra unidad.
Coge el guarapo y ven a brindar
en esta Navidad.
(estribillo)
Bajo las lavas de Lanzarote
duerme un corazón.
En su latir cantan mi voz
los novios del Mojón.
Iza el Janubio en mares de sal
sus velas rumbo al sol.
Apunta el Nublo por Gran Canaria
el paso de mi andar
por los barrancos donde habita
el alma del Faycán.
Cuevas pintadas con mazapán
pregonan Navidad.
(estribillo)
Canta la Palma por sirinoque
al son de mi niñez.
Por Taburiente arrullo y paz,
almendras, flor y miel.
Con los enanos se hará verdad
la magia que soñé.
Teide y retamas por Tenerife
aroman mi cantar.
Vuela en Ucanca la esperanza
verde del pinar.
Un Tajaraste ven a bailar
en esta Navidad.
(estribillo)
Con las sabinas vive en el Hierro
el ansia de mi sed.
Dormido en pozos aún está
el árbol Garoé.
Busca mi faro y encontrarás
la senda del ayer
.
Traza tu rumbo por siete estrellas
y se forjarán
con el poder de una canción
caminos sobre el mar.
Canarias una sola será
en esta Navidad
(estribillo)
lunes, 30 de noviembre de 2009
villancico carla
La palabra villancico deriva de la denominación (villanos). En españa el origen de los villancicos se halla en un forma de poesias preferentemente cultivada en castilla. Antes de denominarse villancicos, recibieron también los nombres de VILLANCEJOS O VILLANCETES. Estas canciones de navidad son muy valoradas por la iglesia católica. En inglés, los villancicos son denominados "carols".La palabra tiene su origen en el francés "caroler".Dichas canciones se interpretaban en latín, su contenido era religioso y, debido a su adopción por los países protestantes, las tradiciones musicales de Navidad se intensificaron.Una de las mas celebres canciones en navidad es NOCHE DE PAZ,cuya letra fue escrita por Joseph Mohr. Este es uno de los villancicos que reprecenta a las islas canarias:
Vamos, cantemos:
somos siete sobre el mismo mar,
siente el latir de un solo pulso,
llegó Navidad.
Fuerteventura: dunas y arena,
aulaga y soledad.
Sobre Tindaya trae el viento
arcanos desde el mar:
Con un conjuro de libertad,
amor, futuro y paz.
Por la Gomera silba una estrella
al cedro y al brezal.
Órganos de basalto cantan
nuestra unidad.
Coge el guarapo y ven a brindar
en esta Navidad.
Vamos, cantemos:
somos siete sobre el mismo mar,
siente el latir de un solo pulso,
llegó Navidad.
Bajo las lavas de Lanzarote
duerme un corazón.
En su latir cantan mi voz
los novios del Mojón.
Iza el Janubio en mares de sal
sus velas rumbo al sol.
Apunta el Nublo por Gran Canaria
el paso de mi andar
por los barrancos donde habita
el alma del Faycán.
Cuevas pintadas con mazapán
pregonan Navidad.
Vamos, cantemos:
somos siete sobre el mismo mar,
siente el latir de un solo pulso,
llegó Navidad.
Canta la Palma por sirinoque
al son de mi niñez.
Por Taburiente arrullo y paz,
almendras, flor y miel.
Con los enanos se hará verdad
la magia que soñé.
Teide y retamas por Tenerife
aroman mi cantar.
Vuela en Ucanca la esperanza
verde del pinar.
Un Tajaraste ven a bailar
en esta Navidad.
Vamos, cantemos:
somos siete sobre el mismo mar,
siente el latir de un solo pulso,
llegó Navidad.
Con las sabinas vive en el Hierro
el ansia de mi sed.
Dormido en pozos aún está
el árbol Garoé.
Busca mi faro y encontrarás
la senda del ayer.
............................
Traza tu rumbo por siete estrellas
y se forjarán
con el poder de una canción
caminos sobre el mar.
Canarias una sola será
en esta Navidad
Vamos, cantemos:
somos siete sobre el mismo mar,
siente el latir de un solo pulso,
llegó Navidad.
trabajo beethoven carla
sábado, 31 de octubre de 2009
trabajo harry beethoven
Considerado el último gran representante del clasicismo vienés (después de Christoph Willibald Gluck, Joseph Haydn y Wolfgang Amadeus Mozart), Beethoven consiguió hacer trascender a la música del romanticismo, motivando a la influencia de la misma en una diversidad de obras musicales a lo largo del siglo XIX. Su arte se expresó en numerosos géneros y aunque las sinfonías fueron la fuente principal de su popularidad internacional, su impacto resultó ser mayormente significativo en sus obras para piano y música de cámara.
Su producción incluye los géneros pianísticos (32 sonatas para piano), de cámara (16 cuartetos de cuerda, 7 tríos, 10 sonatas para violín y piano), vocal (lieder y una ópera: Fidelio), concertante (5 conciertos para piano y orquesta, uno para violín y orquesta) y orquestal (9 sinfonías, oberturas, etc.), así como el ciclo de las Nueve Sinfonías, entre ellas la Tercera Sinfonía, también llamada Eroica,[2] en mi♭ mayor, la Quinta Sinfonía, en do menor y la Novena Sinfonía, en re menor (cuya música del cuarto movimiento, está basada en la Oda a la Alegría).
jueves, 22 de octubre de 2009
trabajo vivaldi harry jagenberg
Sin embargo, Las cuatro estaciones son un concierto para violín en el que la orquesta no actúa como mero fondo de acompañamiento, sino como un relieve: no se limita a acompañar al solista, sino que ayuda al desarrollo de la obra. Esto influirá posteriormente en los conciertos de Händel y, sobre todo, de Bach, ya que Bach estudiaría asiduamente los conciertos de Vivaldi, y sería a partir de las innovaciones originales de Vivaldi que Bach perfeccionaría el concepto de concierto. De esta manera, con la forma musical de los Concerto Solli se lograría definir de manera definitiva lo que podría llamarse el concierto para instrumento solista moderno, estableciéndose un equilibrio perfecto entre solista y orquesta, sin que el concierto llegue al extremo de tener que ser considerado un Concerto Grosso, en el se establece un diálogo entre orquesta y solistas de manera que los papeles de solista y acompañante se intercambian entre un pequeño grupo de intrumentos (el concertino, a veces un único instrumento) que actúa usualmente de solista, y la orquesta (el ripieno). Así, Las cuatro estaciones representan el Concerto Solli perfecto, a tal grado que influye notablemente la música de Johann Sebastian Bach, y ésta inexorablemente en Haydn; y Haydn, a su vez, al convertirse en maestro de, entre otros, Mozart y Beethoven, extiende la influencia de Vivaldi a más músicos sin que, probablemente, hubieran conocido la obra de Vivaldi.
viernes, 9 de octubre de 2009

Poco se sabe de su infancia de Vivaldi. Hijo del violinista Giovanni Battista Vivaldi, el pequeño Antonio se inició en el mundo de la música probablemente de la mano de su padre. Orientado hacia la carrera eclesiástica, fue ordenado sacerdote en 1703, aunque sólo un año más tarde se vio obligado a renunciar a celebrar misa a consecuencia de una enfermedad bronquial, posiblemente asma. También en 1703 ingresó como profesor de violín en el Pio Ospedale della Pietà, una institución destinada a formar muchachas huérfanas. Ligado durante largos años a ella, muchas de sus composiciones fueron interpretadas por primera vez por su orquesta femenina. En este marco vieron la luz sus primeras obras, como las Suonate da camera Op. 1, publicadas en 1705, y los doce conciertos que conforman la colección L’estro armonico Op. 3, publicada en Amsterdam en 1711.
Con ellas, Antonio Vivaldi alcanzó renombre en poco tiempo en todo el territorio italiano, desde donde su nombradía se extendió al resto del continente europeo, y no sólo como compositor, sino también, y no en menor medida, como violinista, uno de los más grandes de su tiempo. Basta con observar las dificultades de las partes solistas de sus conciertos o sus sonatas de cámara para advertir el nivel técnico del músico en este campo.
Conocido y solicitado, la ópera, el único género que garantizaba grandes beneficios a los compositores de la época, atrajo también la atención de Vivaldi, a pesar de que su condición de eclesiástico en principio le impedía abordar un espectáculo considerado en exceso mundano y poco edificante. De hecho, sus superiores siempre recriminaron a Vivaldi su escasa dedicación al culto y sus costumbres laxas. Inmerso en el mundo teatral como compositor y empresario, Ottone in Villa fue la primera de las óperas de Vivaldi de la que se tiene noticia. A ella siguieron títulos como Orlando furioso, Armida al campo d’Egitto, Tito Manlio y L’Olimpiade, hoy día sólo esporádicamente representados.
La fama del músico alcanzó la cúspide en el meridiano de su vida con la publicación de sus más importantes colecciones instrumentales, Il cimento dell’armonia e dell’inventione Op. 8, en la que se incluyen Las cuatro estaciones, y La cetra Op. 9. Pero a fines de la década de 1730 el público veneciano empezó a mostrar menor interés por su música, por lo que Vivaldi decidió probar fortuna en Viena, donde murió en la más absoluta pobreza un mes después de su llegada. A pesar de este triste final y de un largo período de olvido, la obra de Vivaldi contribuyó a sentar las bases de lo que sería la música de los maestros del clasicismo, sobre todo en Francia, y a consolidar la estructura del concierto solista.

